El agricultor del mimbre es el primer eslabón en esta cadena y durante el invierno prepara el suelo con arado y rastra para dejar un suelo mullido y parejo. En estas condiciones se plantan estacas de mimbre separadas entre 70 y 80 cm entre y sobre la hilera. Luego el agricultor se preocupa del riego y del control de eventuales de malezas, plagas y enfermedades que pueden atacar al mimbre. En general, una estaca genera una mata de sauce-mimbre y al año se puede cosechar, pero recién en el segundo año se obtienen varas de largo óptimo.

La cosecha se realiza de forma manual en invierno, cuando las plantas han perdido sus hojas. Los agricultores cortan todas las varas que crecieron durante la temporada y arman atados de un metro de perímetro.

La mayoría de los agricultores dejan los atados de varas cosechadas de pie en un pozo con agua por alrededor de tres meses hasta que las varas comienzan a brotar, para que la cáscara o corteza se ablande. Después se realiza el “pelado” del mimbre y se remueve la corteza con una herramienta artesanal, formada por dos varas de metal en un soporte de madera. De esta forma se obtiene el mimbre blanco.

Finalmente los agricultores clasifican las varas de mimbre según grosor o calibre y nuevamente arman atados de mimbre de un metro de perímetro, lo que se conoce como “metro”.

En su trabajo los agricultores utilizan diversas herramientas: tijera para cortar la vara en la cosecha, piedra (afilador) para reparar y perfeccionar su filo, mesera con los que arman los “metros”, que son dos estacas de madera que sirven de molde o receptáculo de las varas y paleta de madera para golpear la parte inferior de los atados y así uniformar la base. Finalmente, del mismo metro sacan una vara para amarrar el atado.

El procesador transforma el mimbre recién cosechado en un mimbre pelado de color café o negro. Requiere de una infraestructura básica que le permita cocer las varas, que consta de tambores o piscinas metálicas, que se calientan, generalmente, con leña hasta obtener el color característico.

Para obtener el mimbre café, las varas con cáscara son hervidas durante una o dos horas en una piscina metálica que tiene un sistema de hervido del agua con madera, el que le otorga al mimbre un característico color café-rojizo. Luego, el procesador utiliza una peladora eléctrica para eliminar la cáscara o corteza.

El mimbre negro se produce ha pedido y se obtiene aprovechando el agua residual del hervido de mimbre en las calderas, que tiene disuelto pigmentos de fuerte poder de tintura, en la que se sumergen los atados de mimbre café ya pelados y se hierven nuevamente por dos a tres horas más hasta obtener un color negro opaco y uniforme.

El artesano ocupa mimbre blanco, café o negro para crear sus obras, tejiendo con sus manos las huiras hechas con este material. Las artesanas y artesanos tienen diferentes estilos de trabajo, sin embargo usan las mismas herramientas que forman parte de su arte:

El partidor que permite dividir la vara de mimbre a lo largo en varias huiras, que son subunidades de menor grosor. Existen partidores de entre tres a cinco huiras. De esta forma logran hacer un tejido más fino. La descarnadora o desmedulador, que es una máquina que normalmente es de carácter manual y elimina la médula de la sección interior y deja una huira delgada. Se utiliza una pieza metálica plana, con un cuchillo con ángulo y altura regulable y con un rodillo que permite el desplazamiento de la huira. La descostilladora se utiliza para preparar la huira final, con un ancho determinado por medio de esta herramienta angulada por dos cuchillas.

También ocupa otras herramientas como el cuchillo parronero o cuchillo gancho, que sirve para cortar las varillas y huiras de mimbre, una matriz, molde o estructura de metal, que dependiendo del tipo de trabajo, algunos artesanos utilizan moldes o matrices de madera o metal, como por ejemplo en el caso de lámparas o sillas de terraza y tijera de podar que se utiliza para seccionar las varas más gruesas de mimbre y para obtener un largo determinado.