Nuestra Historia

La especie de mimbre que es usada por los artesanos de Chimbarongo es Salix viminalis, su nombre científico deriva de la Colina del Viminal que corresponde a una de las siete colinas sobre la que se fundó la ciudad de Roma: la Colina del Viminal o en latín Collis viminalis.

Si bien no existe certeza sobre cómo llegó Salix viminalis a Chimbarongo, es posible que los españoles durante la conquista y colonización la hayan traído. La influencia española en la zona se evidencia en 1612, cuando los mercedarios construyen un convento a 9 km al sur del actual Chimbarongo y con la creación del poblado Villa Chimbarongo en 1695. El nombre de la ciudad tiene origen indígena, viene del quechua «chimpa» (del otro lado) y del mapudungun «rongo» (niebla).

Los diversos registros dan cuenta del uso del mimbre en la zona desde 1762, destacando piezas como canastos, canastillas y cestas, muy presentes en las cosechas agrícolas. Hacia fines del siglo XIX y principios del XX, finos muebles de mimbre eran importados y vendidos por las grandes tiendas de la época a la clase alta del país. Sin embargo en 1914, se crea la Fábrica Nacional de Muebles de Mimbre en San Fernando, a 19 km al norte de Chimbarongo, cuya estrategia de venta fue dirigida a las capas medias de la sociedad y dio trabajo a familias de campesinos de la zona.

En las décadas del ‘30 y ‘40, el Estado fomentó las denominadas “industrias caseras”, estimulando a que mujeres, niñas, niños y personas mayores complementaran el ingreso familiar campesino con el trabajo artesanal. En este contexto se desarrolló una importante actividad económica para los chimbaranguinos, donde cientos de personas encanastillaban con mimbre garrafas, chuicos y damajuanas para Cristalerías Chile.

Hasta esos años las comunidades campesinas elaboraban sus piezas artesanales con el mimbre recogido de los bordes de las acequias y canales. Sin embargo, la producción a mayor escala que se desarrollaba en la zona tuvo como consecuencia, en la década del ‘50, el comienzo de las primeras plantaciones de mimbre.

Un hecho simbólico que fortaleció la imagen de la artesanía de mimbre a nivel nacional, fue la invitación del artesano Luis Manzano Cabello, “Manzanito”, para crear una obra monumental para la inauguración del edificio UNCTAD III en 1972, un enorme Pez de Mimbre. Actualmente una réplica, realizada por el artesano Julio Rodríguez, forma parte de la colección de arte patrimonial del Centro Cultural Gabriela Mistral (GAM).

El auge de la actividad mimbrera tuvo un nuevo empuje con la apertura de la Ruta 5, en 1975, lo que otorgó una visibilización nacional a la artesanía en mimbre de Chimbarongo.

El cambio político y la implantación del modelo neoliberal potenció la exportación de materias primas, comenzando hacia fines de la década del 70 las primeras exportaciones de varas de mimbre. Hoy en día se venden a España, México, Argentina y Paraguay, donde valoran la calidad del mimbre producido en Chimbarongo.

A inicios del siglo XXI la UNESCO reconoce la vulnerabilidad del Patrimonio Cultural Inmaterial y por medio de la Convención para la Salvaguardia de éste, se acuerdan medidas de protección, reconocimiento y cooperación internacional. En este contexto, en 2006 el municipio de Chimbarongo crea la Expo Mimbre, actividad que se realiza anualmente en el mes de marzo en la plaza de la ciudad.

A nivel nacional, Rodolfo Castro es reconocido con el Premio Nacional Maestro Artesano en 2013 y Segundo Rodríguez obtiene el premio Sello de Excelencia a la Artesanía en 2015. Esta reactivación llevó a que Chimbarongo fuera declarada “Ciudad Artesanal del Mundo”, por el World Crafts Council en 2014. Un año después un grupo de artesanos participó por primera vez en el Tercer Torneo Internacional del Mimbre en Polonia, donde Miguel Ortega logró el primer lugar en la categoría muebles.

En 2021, la Asociación Gremial Artesanos Mimbreros de Chimbarongo, ARMINCHI, obtiene el Sello de Origen Marca Colectiva “Capital del Mimbre”, agregando valor a nuestra artesanía.